Un seguro privado para las premamás

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Un seguro para las embarazadas

El embarazo y el parto son las prestaciones más solicitadas y por lo tanto más atendida por las aseguradoras. Uno de cada cuatro nacimientos en el país es asistido bajo un seguro privado según la Unespa, lo que equivaldría aproximadamente a unos 130.000 nacimientos al año.
Los motivos más destacables para estas cifras son la rapidez en la atención, la ausencia de listas de espera y la habitación y baño individual durante la estancia en el hospital. Las premamás optan por la seguridad y la comodidad.

Claves para contratar un seguro

Hablaremos aquí de cinco claves a tener en cuenta como premamá a la hora de elegir seguro durante la gestación, el parto y los primeros días del bebé.
– ¿Cuándo sería el momento de contratar un seguro privado? Lo aconsejable sería que fuésemos previsores, ya que hay que contratarlo antes de quedarse embarazada. De hecho, para que el seguro sea válido en el momento del parto, hay que contratarlo ocho o diez meses antes.
– ¿Cuál es el coste del seguro? El precio es muy variable ya que depende de distintos factores como la edad de la mujer y el lugar de residencia. La diferencia puede elevarse a un 30%. Para orientarnos con cifras, para una mujer de 35 años embarazada de cuatro semanas, el coste rondaría los 53 y 76 euros mensuales.
– Nos tenemos que informar sobre los tipos de seguro. La póliza más elegida es la llamada “cuadro médico”, que cuenta con asistencia médica en los centros concertados y no implica gastos adicionales.
– ¿Qué mirar para tener una cobertura completa? El seguro debería contar por lo menos con: Consultas al especialista, pruebas diagnósticas, asistencia en el centro elegido y anestesia para el parto, habitación y baño individual, y atención al recién nacido durante la estancia en el hospital.
– Por último, podemos contar con servicios especiales que ofrece la aseguradora, entre las que destacan: clases prenatales, cuidados tras el parto, un programa de salud materno infantil para instruir a los padres, atención al recién nacido tras el alta en el centro, y la posibilidad de conservar las células madre del cordón umbilical.

¿Qué ocurre cuando ya se está embarazada?

Toda mujer tiene derecho a contratar una póliza aunque no cumpla los requisitos ya mencionados. Aunque no pueda disfrutar de todas las prestaciones, la embarazada puede disfrutar de la mayoría de pruebas de seguimiento durante la gestación, por ejemplo consultas, analíticas y ecografías.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que determinados servicios requieren un periodo de carencia, entre estas prestaciones podemos encontrar la amniocentesis, la preparación al parto y el triple screening que permite detectar anomalías en el primer mes.

 

Foto | Fotolia.com

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